Yehuda Shaul: “El castigo colectivo es la esencia de lo que hacemos en Palestina” | Carne Cruda
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Yehuda Shaul: “El castigo colectivo es la esencia de lo que hacemos en Palestina”

La organización israelí ‘Breaking the Silence’ se fundó en 2004. Recoge testimonios de hombres y mujeres israelíes que han servido en las FDI, Fuerzas de Seguridad de Israel, en Territorios Ocupados. A partir de las entrevistas (anónimas, salvo en el caso de las decenas de miembros de esta organización) publican informes que recogen los abusos y violaciones de derechos humanos que Israel comete en la Palestina ocupada. Con motivo de la edición en España de “El libro negro de la ocupación” (Ed. El Viejo Topo), en ‘Carne Cruda’ hemos hablado con Yehuda Shaul, uno de sus co-fundadores, que nos ofrece una amplísima perspectiva sobre qué implica la ocupación en la vida cotidiana de los palestinos, así como las represalias en Israel para aquellos que se atreven a denunciar la ocupación. (por Carlos Pérez Cruz)

Yehuda Shaul, co-fundador de Breaking the Silence

Yehuda Shaul, co-fundador de Breaking the Silence

El título original de la edición inglesa de esta terrible recopilación de testimonios es “Our harsh logic” (“Nuestra violenta lógica”). ¿Cuál es el principal propósito detrás de esta “lógica violenta” de Israel?

Este libro es un primer intento como ‘Breaking the Silence’ de intentar contar el panorama general. No se trata de ofrecer más anécdotas ni testimonios sino de contar la gran historia de qué es lo que las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel] hacen en los Territorios Ocupados. Hace cinco años, cuando nos acercábamos al décimo aniversario de la Segunda Intifada, sentimos que debíamos que contar la gran historia y nos pusimos el reto de recopilar todos estos testimonios. Debo decir que, cuando empezamos a hacer este trabajo, nuestra posición era aquella con la que habíamos crecido, la de los israelíes judíos que habíamos crecido creyendo que lo que hacíamos en los Territorios Ocupados era defender a Israel del terrorismo. Por supuesto no sólo Israel, también están las colonias y colonos y ya sabes, puedes estar o no de acuerdo pero mientras no haya paz y se encuentre una solución al conflicto, ellos son civiles israelíes y merecen protección. Así que, entre comillas, lo que hacen las FDI son labores defensivas. Cuando empezamos a reunir los cientos de entrevistas que hicimos a soldados, cuando las pusimos unas junto a otras, comprendimos rápidamente que lo de la defensa es una parte muy pequeña de lo que Israel está haciendo en los Territorios Ocupados. Básicamente lo que estamos haciendo son labores ofensivas, y no contra el terrorismo sino contra la independencia de los palestinos.

Cuando hablamos de una ocupación militar, no importa desde qué perspectiva lo veas, ya sea la ley internacional, planes estratégicos o las relaciones internacionales, siempre creemos que se trata de una realidad temporal. Hubo una guerra, conquistaste un territorio, no puedes simplemente desaparecer al día siguiente, necesitas algo de tiempo para poner en marcha el territorio, permitir que emerjan algunas instituciones políticas que te reemplacen… Pero, repito, la idea no es quedarse allí. Esa es la razón por la que es tan importante permitir un cierto espacio para la política, esa es la razón por la se desarrollaron los manuales de contrainsurgencia en Estados Unidos y en otros países, todas esas palabras en código sobre cómo llevar bien a cabo una ocupación temporal. La cuestión es que si escuchas cómo estamos haciendo nuestra ocupación es cuando entiendes que lo que estamos haciendo es exactamente lo contrario, como si no hubiera en el horizonte una salida. No estamos en proceso de irnos sino que estamos entrando. Tristemente hay mucha gente que no es consciente, mucha gente que mira las señales de, por ejemplo, de la mejora de las condiciones humanitarias en Cisjordania y piensa que como hay una mejora humanitaria también la hay política, lo que significa que de hecho estamos transfiriendo el poder a los palestinos. Pero en realidad, si escuchas los testimonios de los soldados sobre cómo funciona la ocupación, te das cuenta de que es exactamente lo contrario. Estamos siempre en un camino de entrada, nos estamos instalando. Todo lo que hacemos, la mayoría de lo que hacemos, es mantener y preservar nuestro total gobierno sobre los palestinos asegurándonos de que nunca sean libres.

Con la excepción de los palestinos-israelíes y de los ultraortodoxos, todos los israelíes deben hacer el servicio militar. Lo que no sé es si todos deben pasar, al menos temporalmente, por los Territorios Ocupados o realizan actividades directamente relacionadas con los palestinos.

Ese el tema, acabas de tocar la gran mentira de la política israelí. Sabemos que hoy en política la verdad no importa, lo que importa es la percepción. La percepción es que toda la gente sirve en Israel, y esa es una de las la razones por las que las FDI ocupa ese lugar y tiene el estatus que tiene en la sociedad israelí, pero la verdad es que menos del 50% de los reclutas de cada ciclo anual se enrolan de hecho en el ejército, y de entre ellos sólo el 10% se encuentra en posiciones de combate y termina en los Territorios Ocupados. Y un tercio de la gente que empieza su servicio militar en posiciones de combate no acaba sus tres años en esa situación. Así que la cantidad de gente que tiene la experiencia que yo he tenido sirviendo tres años como soldado de infantería en combate es mucha menos de la que creemos. ¡Todavía son muchas! Pero mucha menos de lo que pensamos.

Así que imagino que la idea de este tipo de informes y libros es poner delante de los israelíes un espejo ante el que mirarse.

Hablando en general la razón que hay detrás de ‘Breaking the Silence’ es acercarnos a nuestra sociedad para decirles: “Tíos, nos enviasteis allí a hacer el trabajo, estuvimos allí, lo hicimos, volvimos a casa, no os vamos a decir a quiénes tenéis que votar, pero hay algo que os pedimos y es que os sentéis y escuchéis lo que hemos hecho en vuestro nombre”. Pero este libro creo que va más allá, creo que también es importante que la comunidad internacional entienda que este es la mentalidad de la ocupación. De alguna forma, este libro intenta decodificar los códigos, cómo hablamos de la ocupación en el ejército israelí. Nuestra metodología fue clasificar y diferenciar las acciones militares israelíes en los Territorios Ocupados en cuatro pilares diferentes, los nombres en código, las estrategias… Han pasado años desde que el libro saliera por primera vez en hebreo y todavía no conozco las palabras precisas, cómo llamarlo. Todas estos son palabras en código que para el israelí medio, y especialmente el soldado israelí medio, tienen una connotación muy positiva cuando las escucha. Comparémoslas con lo que de hecho significan. No te voy a hacer pasar por todo el libro, pero si entramos sólo en el primer capítulo puedo explicarte en pocas palabras el nombre del libro, porque eso es muy importante.

El primer capítulo se llama “Prevención”. El israelí medio está muy familiarizado con esa palabra. ¿Sabes en qué piensa cuando la escucha? Piensa en un objetivo preventivo. Ese es el código que utilizamos para los asesinatos. Así cuando escuchas esta palabra, el que te viene a la mente es el más defensivo de los escenarios posibles. El escenario del terrorista suicida. Hay un terrorista suicida de camino a volar un autobús con niños camino del colegio, no podemos arrestarlo así que enviamos un helicóptero, a las fuerzas aéreas, y le disparamos de forma preventiva. ¿Qué hay más defensivo que eso, verdad? Pero la cuestión es que cuando escuchas a los soldados explicar qué es preventivo, entiendes que el concepto de prevención es amplísimo para los militares. Cualquier acción defensiva que puedas pensar entra en ella, y casi cualquier acción ofensiva en la que puedas pensar. Puedes ver esta ampliación de lo que es defensivo, de qué es prevención, en cualquier táctica militar de las que utilizamos. No tenemos tiempo para pasar por todas así que… Empecemos por los asesinatos. Empezamos por asesinar a gente a la que no podemos arrestar. De acuerdo, uno podría decir que eso es necesario. Pero de ahí pasamos a asesinar a gente a la que podemos arrestar, pero asesinarla en vez de arrestarla es dar un gran golpe sobre la mesa. Y de ahí pasamos a asesinar a gente sólo como una forma de venganza. En lo más álgido de la Segunda Intifada, en 2002, hubo muchos ataques como venganza. Te voy a dar simplemente un ejemplo que puedes encontrar en el libro. Creo que fue, si no me equivoco, el 19 de febrero de 2002. Hubo un ataque a un checkpoint de las FDI cerca de Ramala, en el pueblo de Ein Arik. Fueron asesinado seis soldados del Cuerpo de Ingenieros. A la noche siguiente, enviaron a tres fuerzas especiales de Defensa para vengarse. Una unidad operativa en Gaza, otra en Ramala y otra en Nablus… ¡que no tenían nada que ver con el ataque! Las órdenes fueron muy claras: entre las 2 a 9 en cualquiera de los checkpoints de la policía palestina, todo aquel que pase por allí queda condenado a muerte, lleve o no uniforme, esté o no armado. Al final de la tarde habían sido asesinados 15 policías palestinos.

Explicas en el libro que todos los testimonios han de ser anónimos porque, de lo contrario, sería imposible haberlos obtenido. De hecho, los nombres de las personas que se mencionan en esos testimonios también quedan fuera. Pero muchos son testimonios de terribles violaciones de los derechos humanos más básicos. ¿Hay alguna posibilidad de emprender acciones legales?

En ‘Breaking the Silence’ hemos entrevistado alrededor de un millar de hombres y mujeres que han servido en los Territorios Ocupados desde el principio de la Segunda Intifada hasta hoy. La mayoría de ellos permanecen en el anonimato, pero en torno a un centenar de nuestros miembros lo somos abiertamente, gente como yo que se presenta con nombre y apellidos y a cara descubierta. Puedes encontrar los testimonios en vídeo en la página web. La cuestión es que la mayor parte de los testimonios que encontrarás en el libro no son los de soldados que rompieran las reglas, sino de soldados que, de hecho, siguieron las órdenes, que implementaron las reglas. Y es ahí donde se manifiesta nuestra lógica violenta (“Harsh logic”). Es la lógica lo que están implementando, la lógica violenta. La cima del concepto prevención es lo que llamamos en el ejército “hacer notar nuestra presencia”. ¿Qué significa? El concepto de las FDI dice lo siguiente: Si los palestinos tienen la sensación de que las FDI están todo el tiempo en todas partes, entonces temerán atacarnos. Así que, ¿qué es lo que haces para que se sientan de esta manera? Haces una demostración de presencia. Se manifiesta de diferentes maneras en diferentes partes de Cisjordania.

Te daré un ejemplo de mi servicio en Hebrón. Tienes tres patrullas que trabajan las 24 horas, los 7 días de la semana. La patrulla nocturna empieza a las diez de la noche y hasta las seis de la mañana; caminas por las calles de la ciudad vieja, en la casba de Hebron, entras en una casa –no es una casa sobre la que tengas información de Inteligencia, es una casa palestina elegida al azar-, el sargento, el oficial, quien esté al frente de la patrulla elige estas casas al azar –yo fui el sargento que elegía estas casas durante unos meses-; entras en las casa, despiertas a la familia, los hombres a un lado, las mujeres al otro, indagas en el lugar –puedes imaginar tú mismo la dinámica-, sales a la calle, lanzas unas cuantas granadas de aturdimiento, haces algo de ruido, corres a la otra esquina de la calle, invades otra casa… Y así es básicamente como pasamos nuestros turnos. 24 horas al día los 7 días de la semana. Desde septiembre de 2000, cuando empezó la Segunda Intifada, hasta hoy, no ha parado ni por un segundo. Esta noche en que tú vas a dormir bien, despertarán a unas veinte o treinta familias en Hebrón. El concepto es que sientan que las FDI están siempre ahí, delante de sus narices. Nunca sabes cuándo van a aparecer, cómo va a ser, cuándo va a empezar, cuándo va a terminar, es lo que en el ejército llamamos crear a toda la población palestina la sensación de estar siendo perseguida. ¡Ese es el trabajo! Porque la única forma de controlar la voluntad de la gente es que lograr que te teman. Una vez se acostumbran a determinado nivel de miedo, tienes que incrementarlo e incrementarlo, es un pozo sin fondo. Esa es la razón por la que nuestra editorial en Estados Unidos lo llamó “Our harsh logic”, porque el objetivo es intimidar a cada palestino en todas partes. Los palestinos, por el simple hecho de ser palestinos, han de sufrir esa prevención todo el tiempo. Esa es la razón por la que el título del capítulo es “Prevención. La intimidación de la población palestina”. Porque el objetivo de tu intimidación no son solo los terroristas sino cada palestino por el hecho de serlo. Si entiendes qué significa la prevención, entenderás que el castigo colectivo no es el resultado de lo que hacemos, sino que el castigo colectivo es la esencia de lo que hacemos.

Pero, hablando de las acciones legales… En ocasiones, al leer estos testimonios –y sentirme horrible mientras los leía- pensaba que sí, que está bien poder conocer todas estas historias porque la gente ha de saber qué significa la ocupación pero, por otro lado, pensaba que para toda esta gente dar su testimonio es como ir a confesar y así poder aliviar la culpa.

Mira, llevo en ‘Breaking the Silence’ once años desde que salí del ejército y créeme que la gente que rompe su silencio no lleva una buena vida.

Sí, pero esa es la situación para quien da su testimonio abiertamente, con su nombre…

No, no. También la gente que no da su nombre. ¿Sabes? El 70 o 75% de la gente a la que nos acercamos y le pedimos que nos dé su testimonio lo rechaza, no porque estén en desacuerdo con nosotros políticamente, sino porque lo principal es la carga emocional de admitir y abrirse sobre esto. Lleva toda una vida. Sí, son pocas personas las que confiesan, pero ‘Breaking the Silence’ lo que hace es posicionarse moralmente, no sólo conseguir confesiones. Cuando la gente da testimonio ante ‘Breaking the Silence’ sabe quiénes somos, sabe las razones y sabe cómo hacemos las cosas. Esa es la forma en la que convencemos a la gente, no porque se vayan a sentir bien. Convencemos a la gente de que es hora de hablar abiertamente. Publicamos algo y nos ataca la derecha política, nos ataca el gobierno y eso lo único que hace es que se incremente el número de personas que van a dar testimonio, porque entienden entonces que es importante, que hay una razón por la que todos en el gobierno tienen razones para guardar silencio. Y esa es la razón para romperlo.

¿Cómo se logran los testimonios? ¿Son ellos quienes os contactan o es ‘Breaking the Silence’ quien se pone en contacto?

Muy poca gente se pone en contacto. Por lo general, los soldados de combate no suelen hablar. La forma en que generalmente funciona es a través del amigo de un amigo. Así que nos sentamos con unos pocos para mantener una entrevista sobre su servicio durante tres o cuatro horas y la última pregunta es siempre: ábrete y dame nombres. Y todo el mundo conoce a dos amigos del instituto, al novio de tu hermana pequeña, a uno de la universidad y a dos de los cadetes de oficial. Si me das diez nombres, tres hablarán, etcétera. Así que cuando nos acercamos a ti, sabemos quién eres, cuáles son tus motivos y por qué la persona que nos dio tu nombre pensó que eras relevante. La credibilidad no es algo con lo que podamos jugar. Debemos ser muy cautos. Hay cientos de testimonios que nunca haremos públicos porque no hemos logrado verificar y corroborar. La primera historia que publiquemos que se demuestre equivocada y habremos perdido nuestra credibilidad. Hasta hoy, y durante once años, no ha sucedido. Muy pocos periodistas pueden decirlo.

Creo que los colonos de Hebron han creado ‘Breaking the lies’ [“Rompiendo las mentiras”].

[Risas] Estás hablando de ese maravilloso panfleto en el que aparezco en portada. Los días en que era joven y llevaba coleta. Sí, pero son los colonos de Hebron, nada interesante.

La vida para los israelíes que denuncian activamente las políticas de su gobierno contra los palestinos parece más difícil cada día. Por un lado, el gobierno y las leyes que trata de sacar adelante para sancionar a las oenegés y a particulares; por el otro, la gente que en Israel apoya las políticas del gobierno y parece estar voluntariamente ciega. ¿Cuántas veces te has preguntado si todo este trabajo tiene sentido?

La verdad es que nunca me pregunto si este trabajo tiene o no sentido. En serio, no es hablar por hablar, porque lo que está sobre la mesa es demasiado grande como para dejarlo caer. Cuando los bancos cayeron y empezó la crisis financiera eso es lo que dijo la gente. Hablando en serio, lo que está sobre la mesa es el futuro de nuestro país y de nuestra sociedad. Lo que está sobre la mesa es cuáles son los valores fundamentales sobre los que debería construirse nuestra sociedad. Esa es la razón por la que no puedo elegir perder. Necesitamos pelear esta batalla y creo que la vamos a ganar. Es una cuestión de tiempo, pero creo que al final ganaremos porque creo que los regímenes corruptos, como lo es el que se describe en este libro, la ocupación militar permanente para asegurarse de que millones de palestinos no tengan nunca derechos ni dignidad, terminará por colapsar.

¿Es la sociedad israelí cada día más radical y extremista? ¿Cómo reacciona ante vuestros informes?

No hay duda de que la sociedad israelí permanece en silencio, pero permíteme que te diga algo que solemos olvidar, o un par de cosas. La primera es que no creo que el silencio sea una enfermedad israelí, el silencio es una epidemia humana. Cuando no luces demasiado bien no te pasas demasiadas horas frente al espejo. Siempre es muy fácil mirar a través de la ventana a los demás, es muy difícil dibujar un lado oscuro y mirarse al espejo. Esa es la razón por la que para los israelíes entender que esta es la realidad es más difícil que para vosotros aquí en España. Lo que también quiero decir es que algo que podemos aprender de nuestra historia como seres humanos es que normalmente la gente que tiene privilegios no se levanta por la mañana y decide renunciar a ellos simplemente porque el sol brilla en la dirección correcta y por eso logran ver con claridad. Esta lucha es muy seria, una lucha que va a llevar algo más de tiempo, pero es una lucha que vamos a ganar.

libro

Vi hace unos días un vídeo en el que un soldado joven denunciaba delante de Dani Dayan [portavoz de los colonos] en la televisión algunos comportamientos racistas en el ejército, y Dani respondió que mentía. El director del programa le preguntó si había leído los informes de ‘Breaking the Silence’ y Dani respondió: “’Breaking the Silence’ es uno de esos grupos que forman parte de un esfuerzo orquestado para deslegitimar a Israel”. ¿Lo sois?

Creo que lo que deslegitima a Israel más que cualquier otra cosa es la ocupación, las colonias, es Bibi Netanyahu y sus políticas, y es Dani Dayan y sus políticas. Eso es lo que deslegitima a Israel. Este es el argumento del libro, que si miras al ADN de la ocupación israelí te das cuenta de que es permanente. Así que la reivindicación política detrás de la ocupación permanente es básicamente que la única forma que tiene Israel de sobrevivir es que Palestina no lo haga. Y pienso que esto es lo peor que uno puede decir si de lo que tratamos es de hablar de la supervivencia de Israel. Me niego a aceptar que la única forma que tengo de lograr la independencia es que mis vecinos palestinos no tengan nunca derechos y dignidad. Esto es simplemente una locura y es inaceptable.

Hasta donde sé este soldado fue confinado diez días en una celda por decir aquello.

¡Exacto! Y ahí es cuando ves lo buenos que son estos derechistas y fascistas. ¡Quieren tanto a los soldados! Nos quieren tanto siempre y cuando vayamos y matemos por ellos. Pero cuando volvemos a casa y rompemos el silencio, nos envían a prisión. Ese soldado es un gran ejemplo de por qué la gente de ‘Breaking the Silence’ trata de permanecer en el anonimato. ¿Por qué lo enviaron a prisión? Porque los activistas de derechas se aseguraron de que fuera a prisión. Son tan patriotas, quieren tanto a sus soldados…, hasta que abren la boca y les dicen lo que hacen. ¿Sabes? Aprecian tanto nuestra vida que están dispuestos a matar, están dispuestos a mantener para nosotros políticas como las del pasado verano en Gaza en que cientos de palestinos inocentes murieron para salvar a un soldado, pero no tienen ningún problema en sacrificar a cientos de soldados por caravanas vacías en la cima de las colinas de Cisjordania en medio de ninguna parte. Nos quieren mucho, pero por las caravanas en la cima de las colinas están dispuestos a sacrificarnos. Con amigos así, ¿quién quiere enemigos?

Dani Dayan es una de las voces más representativas de los colonos. Hace unos días, B’tselem [organización israelí de defensa de los derechos humanos] informó de un suceso reciente en los Territorios Ocupados en el que los soldados obligaron a los palestinos a salir de una piscina para que los colonos se bañaran sin que hubiera palestinos. ¿Cuál es la relación entre colonos y soldados? ¿Entre colonias y la presencia militar en los Territorios Ocupados?

Básicamente estás tocando el capítulo cuatro del libro. Se titula “Observancia de la ley”. De nuevo un nombre en código. En este capítulo intentamos decir un par de cosas, pero antes de eso hay otra cuestión: la palabra “ley”. La leemos igual, la llamamos igual, pero no es lo mismo. No se trata de la ley de gente para la gente, se trata de ley de Israel para Israel. Lo que intentamos decir en el cuarto capítulo del libro, “Observancia de la ley”, son dos cosas. La primera es simplemente resaltar los dos sistemas legales que existen en los Territorios Ocupados. No sé cuánta gente lo sabe pero en Cisjordania hay dos comunidades, colonos y palestinos, bajo dos sistemas legales que hacen cumplir dos ramas ejecutivas diferentes. ¿Qué significa? Los colonos están bajo la ley civil israelí que se encarga de hacer cumplir la policía civil israelí; los palestinos están bajo ley militar israelí, de la que se encargan los militares israelíes. Y, por supuesto, la cantidad de derechos que tienes bajo la ley militar es algo menor que la que tienes bajo una ley civil. Pero la discriminación es mayor que eso. De acuerdo con la ley internacional los soldados estamos allí para proteger a los habitantes del lugar. Es decir, en este caso a los palestinos. Pero las órdenes que recibimos sobre el terreno los soldados… Mis órdenes como soldado fueron que yo estaba allí para proteger a los colonos. Si veo a un colono atacar a un palestino, no es mi trabajo, no se me permite intervenir. Lo mejor que puedo hacer es coger la radio y llamar a mi cuartel y pedirles que se pongan con contacto con los cuarteles generales de la policía civil para que envíen a la policía a tomar cartas en el asunto. Si veo a un palestino atacando a un colono, ¡por supuesto que puedo arrestarlo!

La segunda cuestión es algo más profunda. Mucha gente habla de que la falta de observancia de la ley en los Territorios Ocupados y con los colonos tiene que ver con las cuestiones sobre las que acabo de hablar, por el hecho de que los soldados reciben órdenes para pasar por alto las leyes cuando se trata de colonos, que la razón es por la existencia de estos dos sistemas legales, por el hecho de que los colonos están de nuestro lado y por eso hacemos la vista gorda, no actuaríamos con agresividad sobre ellos. Lo que tratamos de subrayar en este capítulo es algo más que eso. La razón por la que no hay una observancia de la ley con los colonos es mucho más poderosa, es porque ha dejado de estar claro dónde empieza el colono y termina el colono y empieza el militar y termina el militar. Básicamente la ocupación ha creado una relación completamente simbiótica entre ambas caras. ¿Qué quiero decir? Algunas personas podrían pensar desde fuera, podrían preguntarse: “Oh, la vida de las FDI sería mucho más sencilla sin medio millón de colonos poniendo sus pies en los Territorios Ocupados”. Ya sabes, nuestro trabajo es controlar a los palestinos, eso podemos hacerlo bien y de forma sencilla, no necesitamos complicar la situación más y tener otro medio millón de colonos entre medio. Pero la cuestión es que si te fijas con atención en cómo está diseñada la ocupación es cuando comprendes que la ocupación ha convertido las colonias en una ventaja.

Los colonos y las colonias son sólo otra arma de control sobre los palestinos. ¡Y no sólo me refiero al aspecto de la tierra y a la fragmentación del espacio! Las colonias y las carreteras que llevan a ellas parten por la mitad los pueblos palestinos y crean esa fragmentación, el queso suizo que es el mapa de Cisjordania. Estoy hablando de cosas que son 100% cuestiones de seguridad militar. Te doy un ejemplo. Estás recibiendo formación básica y te van a enviar durante una o dos semanas a vigilar una colonia. ¿¡Quién crees que te da las órdenes sobre las normas que debes aplicar!? ¿Tu oficial directo? No. Es la oficina de seguridad de las colonos quien te va a dar las normas para tu misión. Cada colonia tiene un colono local contratado por el Ministerio de Defensa como oficial de seguridad de la colonia. Cisjordania está dividida en siete brigadas regionales, así es como funciona el despliegue de las FDI. Una vez a la semana hay una sesión informativa de valoración. ¿Quién se sienta en la mesa? El general de brigada, el diputado, el oficial de operaciones, el representante de los servicios secretos, los comandantes de los batallones de cada área y, ¿quién más? Los oficiales de seguridad de los colonos de cada zona. Puedo darte mil ejemplos más. Déjame darte uno más, un pequeño detalle desde un ángulo diferente. En las FDI cada batallón tiene un médico. A nivel de brigada, tienes otro médico. Digamos que tienes una operación de infiltración muy importante en una gran ciudad Palestina y necesitas muchos equipos médicos de primeros auxilios que esperan a las afueras de la ciudad por si sucede algo. Y las FDI no tienen suficientes médicos. Así que, ¿quién toma parte de los equipos de atención urgente? Las ambulancias civiles de las colonias. Mira, la policía trabaja en Cisjordania con Motorolas, es su sistema de radio. El ejército tiene el servicio militar de comunicaciones. ¿Quién utiliza ambos? ¡Premio! ¡El comando central de los colonos! ¿Sigo? ¿Entiendes? Todos estos pequeños detalles, cuando los juntas, básicamente obtienes el puzle. La cuestión es que no está clara la línea sobre dónde empieza la colonia, la parte civil de todo esto, y dónde empieza lo militar. Y el sistema no puede ir en su propia contra.

Las comparaciones no siempre son afortunadas pero algunas de las cosas que ocurren en los Territorios Palestinos recuerdan horrores pasados de la humanidad. Si yo le dijera a alguien que algunas cosas me recuerdan a los horrores de los nazis, la respuesta inmediata sería llamarme anti-semita. Pero en el libro he encontrado al menos cinco testimonios en los que hacen esta comparación. Se lo pregunto a un judío. ¿Son razonables estas comparaciones?

No, no lo creo. Dame un respiro. La ocupación permanente ya es lo suficientemente mala, no necesitamos hacerla pasar por lo que no es. Creo que hay una gran diferencia entre una ocupación militar y una fábrica de genocidio y masacres. No creo que debamos comparar, no se trata de una cuestión de cantidad sino que creo que es una diferencia cualitativa. Generalmente no me gusta dar titulares y nombre a las cosas, me gusta contar las cosas como son, soy de quienes creen que el diablo está en los detalles y esa es la razón por la que… Concentrémonos en los detalles, hablemos de lo que es y creo que seremos más precisos, más efectivos y más justos.

No trataba de lograr un titular sino que me llamaron la atención estos cinco testimonios en los que mencionaban esa sensación que les despertaba el recuerdo de los nazis. Pero déjame preguntarte por otra comparación habitual. Lo que hace el ejército en los Territorios Ocupados se suele comparar con el apartheid en Sudáfrica. ¿Es una comparación razonable?

De nuevo, creo realmente que la ocupación israelí es lo suficientemente negativa que si uno se fija en los detalles tengo la esperanza de que querrá hacer todo lo que le resulte posible dentro de un marco moral para intentar conseguir que la ocupación acabe. Esa es la razón por la que publicamos este libro. El editor americano, o los editores en general, quieren vender libros. Y esa es la razón por la que tienes títulos como “Our harsh logic”, “El libro negro de la ocupación”… Al principio no publicamos este libro con la intención de que fuera un libro. Se suponía que iba a ser un documento legal. Sería muy difícil traducirlo del hebreo pero si lo haces literalmente sería algo así como “La ocupación de los territorios”. “Our harsh logic” recoge más el primer capítulo, el concepto de prevención.

¿Y cuál fue la recepción en Israel?

Te lo respondo en un segundo, pero quiero decir que el nombre en hebreo creo que es mejor: “La ocupación de los territorios”. Lo llamamos así porque lo que queremos decirle a la gente es que para la mayoría de los israelíes la ocupación es un suceso histórico. 48 años atrás, junio de 1969, se produjo la Guerra de los Seis Días, tuvo lugar la ocupación y adiós. Pero no, no, no. Esa es una concepción muy equivocada de la realidad. La ocupación israelí es una campaña ofensiva que sigue en marcha de consolidación de una ley militar sobre los palestinos y que no se detiene ni un segundo. Son millones de millones de acciones ofensivas las que tienen lugar en todos los Territorios Ocupados con cada paso. Y no sólo me refiero que cada vez que construyes una casa en una colonia estás volviendo a ocupar físicamente el territorio, sino que cada vez que entras en una casa en mitad de la noche para hacer notar tu presencia, estás volviendo a ocupar los territorios. Y cada vez que pones un checkpoint aleatoriopara destruir la rutina de los palestinos sobre el terreno, estás volviendo a ocupar los territorios. Y es a eso a lo que me refiero cuando hablo de millones de acciones ofensivas que tienen lugar todo el tiempo en todo el Territorio Ocupado. Y eso es lo que creo que es tan importante que entienda aquí la gente. El status quo no es una realidad congelada que pones en el congelador durante diez años y después vuelves… El status quo es un campaña ofensiva continuada contra la independencia palestina.

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El libro es una recopilación de testimonios desde el año 2000 al 2010, pero la situación y la conciencia de esa situación no parece ser mejor cinco años después. En unos días se va a cumplir un año de la masacre en Gaza y sé que también hicisteis un informe al respecto. Una vez más, la impunidad en ejemplos como el de los cuatro niños Baker asesinados mientras jugaban al fútbol en la playa. ¿Cuáles son las conclusiones fundamentales de la última masacre en Gaza?

Justo después de la operación ‘Margen protector’ empezamos a contactar con soldados y entrevistamos a unos 70 soldados y oficiales que sirvieron en ella y lo que resulta muy obvio de los testimonios es la enorme cantidad de bajas civiles. Estamos hablando de unos 2200 palestinos muertos el pasado verano…, ¡esos son los números más conservadores! Toma los números de las FDI, un 45% de inocentes. Incluso si cogemos los números de las FDI estamos hablando de una destrucción masiva de propiedades civiles, 18.000 apartamentos de palestinos destruidos. Lo que está muy claro es que este nivel de destrucción no es una coincidencia, no es un error, no es un accidente, es el resultado directo de cómo decidimos luchar en Gaza. La forma en que luchamos en Gaza se diseñó en base a dos doctrinas. Si me das dos o tres minutos te explico las doctrinas, después pongo algunos ejemplos y después me gustaría conectarlos con el libro. La doctrina número uno es la que llamamos militarmente como “riesgo cero para nuestras tropas”. Por supuesto que no hay ningún problema con ese “riesgo cero para nuestras tropas”. Como soldado, exigiría de hecho de mi país cuando me envían a la batalla que haga todo lo posible para protegerme. El problema es la segunda parte de la frase: “Riesgo cero para nuestras tropas sea cual sea el precio”. Incluso a costa de un daño masivo a los civiles del otro lado. Voy a intentar pisar tierra con estas dos frases para que entiendas qué significan. La primera frase remite a cada combatiente formado por las FDI que cuando haya una duda, no existe tal duda.

En un día normal de formación, la forma en que nos hacen entender el significado de la frase es que si tienes dudas, si estás en una situación en la que no ves claramente el objetivo, en la que no sabes cuáles son las reglas que has de seguir, no existe tal duda; es decir, no aprietas el gatillo. En Gaza la misma frase significa exactamente lo contrario. Si tienes dudas, aprietas el gatillo porque prefieres equivocarte a costa del otro lado. No me malinterpretes, no soy de los que cree que los soldados de las FDI deberían suicidarse para proteger a inocentes palestinos. No. Simplemente creo que entre estas dos posiciones extremas hay mucho espacio y es ahí donde debería estar el ejército, y tristemente decidimos de forma deliberada y consciente estar en el filo. La segunda doctrina es la que dice que ya no existen las guerras convencionales a la vieja usanza en las que hay una victoria clara y uno vence a todos los efectos. Estamos ante una guerra asimétrica que está condenada a repetirse, y esa es la razón por la que las metas estratégicas cambian de eliminar al enemigo a ganar más tiempo entre las oleadas del conflicto. ¿Cómo hacemos eso? Y es ahí donde la doctrina dice y argumenta que el problema son las reglas del juego, que el problema es la ley internacional. El concepto es que el problema es la idea de proporcionalidad. Digamos que Hamas dispara un cohete, nosotros bombardeamos una casa, ellos lanzan un cohete, nosotros bombardeamos un edificio, y que esa es una respuesta proporcionada que sigue y sigue y sigue para siempre. Así que, ¿cuál es la respuesta para ganar más tiempo? La respuesta deliberadamente desproporcionada. El matón del vecindario que no sigue las normas. ¿Me tocas las narices? Paso por encima de ti con un tanque. Así te lo pensarás 20.000 veces antes de volver a tocármelas. En una frase, la segunda doctrina defiende una destrucción deliberada y desproporcionada de propiedades civiles e infraestructuras como forma de disuadir al enemigo.

Estas son las dos doctrinas que dieron forma, fueron la columna vertebral, las que definen la forma en que luchamos. Te daré un ejemplo de dos o tres cosas diferentes en las que influye. Una, la forma en que diseñas la operación y en cómo luchas. “Cero riesgo para nuestras tropas a cualquier costa”. Así que la idea es utilizar métodos y tácticas de guerra más que métodos de operación. Eso significa que no envías a la infantería dentro, porque en la guerra no la envías antes de bombardear por completo el lugar. El único problema con esta perspectiva es que Gaza no es un campo de batalla convencional a la vieja usanza en el medio del Sinaí donde nos enfrentamos al ejército de Egipto en octubre de 1973, Gaza es una de las áreas más densamente pobladas del mundo. Así que la respuesta que las FDI encontraron a este problema es: “Advertimos a los civiles, lanzamos folletos, hacemos llamadas telefónicas, les damos una hora límite, y una vez que ésta se ha sobrepasado, tratamos todos los vecindarios como si fueran un campo de batalla a la antigua usanza en las que lo bombardeamos todo. Shuja’iyya, Beit Hanoun, Beit Lahia…, una vez pasó la hora límite se convirtieron en lo que en el ejército se llaman zonas abiertas al fuego. Y las fuerzas aéreas bombardearán el lugar, la artillería bombardeará el lugar…

Por definición, la artillería es un arma imprecisa e indiscriminada. La de un proyectil de artillería son 44 kilogramos de explosivos que matan personas en un radio de 50 metros y hieren a gente en un radio de 150 metros. No intentes ni entender lo que es eso, créeme no puedes ni imaginarlo. La artillería es tan imprecisa que si aciertas en un radio alejado 100 metros del objetivo, se considera un blanco perfecto. 19.000 proyectiles de artillería fueron disparados en Gaza el verano pasado. Cualquiera que dispare 19.000 proyectiles de artillería en un lugar como Gaza, ¡no puede decir nunca que pensó en evitar bajas civiles! Esa es simplemente una flagrante mentira. ¡Observancia de la ley! Te doy otro ejemplo. Los principios fundamentales de la observancia de la ley de las FDI es que para considerarte un blanco legítimo debes ofrecer motivos, es decir, estar armado, mostrar intenciones de hacerme daño y tener la capacidad de poder ejecutar esas intenciones. En Gaza todo eso desapareció. A los soldados se les dijo: arrojamos panfletos, pedimos a los civiles que se fueran, les dimos una hora límite, la hora límite pasó, así que todo lo que se mueva se convierte en un blanco legítimo. Te voy a leer una o dos declaraciones de soldados. Un soldado de infantería dijo esto. Normas de combate: “Al final del día dictaban los criterios. La conclusión fue que si veíamos a alguien, disparáramos”. Otro soldado: “Cualquier cosa que se encuentre dentro, es una amenaza. El lugar ha de ser esterilizado de seres humanos. Si no vemos a alguien que mueva una bandera blanca y diciendo que se rinde o algo así, es una amenaza y es correcto abrir fuego”. Y puedo seguir y seguir, 67 soldados como éstos.

Otro ejemplo, una cosa que nos explicaron todos los soldados con los que hablamos, la destrucción masiva de propiedades civiles que no tenían nada que ver con amenazas a nuestras tropas sobre el terreno. Nos lo han dicho los soldados. Cogemos una casa palestina, la utilizamos como un puesto durante dos o tres días, nos movemos al siguiente edificio o al siguiente vecindario y aparecen los grandes tractores bulldozers Caterpillar D9 aparecen y destruyen el edificio. ¿¡Por qué!? No es que haya un túnel en el edificio. Si hubiera existido un túnel…, los soldados no hubieran estado allí tres días. No es que haya explosivos en la casa. ¡Y estoy a favor de destruir edificios con túneles o que tengan explosivos! ¡Deberías hacerlo! Se convierten en objetivos militares. Pero se trata de generar una destrucción desproporcionada de propiedades civiles como efecto disuasorio. Cuando reúnes todo esto entiendes que todas estas investigaciones internas que están haciendo las FDI no tienen ningún sentido. ¿En qué se concentran? En encontrar al soldado de más bajo rango en la cadena de mando que violó las normas para crucificarlo y utilizarlo de chivo expiatorio. Pero el problema con ‘Margen Protector’ en Gaza el pasado verano no es una cuestión de soldados que rompieron las reglas, ¡el problema son las reglas! Estos cuatro críos que has mencionado que fueron asesinados en la playa, ¡fueron asesinado de conformidad con las normas! ¿Sabes cuáles son las reglas? Las reglas eran que a veces cuando atacas… Las reglas de combate sobre el terreno suelen ser muy permisivas y estas fueron las más permisivas que nunca haya escuchado. Y yo serví en el momento álgido de la Segunda Intifada, yo serví entre 2000 y 2004, así que estuve allí en las grandes operaciones de 2002 y 2003. Desde que salí del ejército en 2004 todo lo que hago es romper el silencio (Breaking the Silence). Así que llevo viviendo con estos testimonios desde hace once años. Y no he escuchado jamás unas normas de combate tan permisivas como las del verano pasado. Y las fuerzas aéreas tenían permiso para atacar incluso… Solemos pensar en los ataques aéreos como ataques muy precisos basados en Inteligencia. Y sí, muchos ataques fueron precisos y basados en Inteligencia, pero mucho se hicieron sólo basados en comportamientos sospechosos. Así que escucha la nota de prensa de las FDI en el caso de los niños. Lo que necesitas es ser capaz de leer entre líneas. ¡No miente! ¡No mienten sobre esto! Dicen que había unas instalaciones de la guardia costera. Es cierto, lo sabemos por nuestros testigos. Bombardearon un contenedor. Es cierto. Y entonces dicen que se vio a algunas personas huir de una zona incriminada –la instalación de la guardia costera, el recinto, por decirlo de alguna manera-, y en ningún momento identificaron a los niños. Todo esto es cierto, lo sabemos de fuentes internas. Pero eso no responde a por qué diablos estaban bombardeando. Y ahí es donde llegamos a las reglas y las reglas eran que no necesitas saber realmente a quién bombardeas, ya sea un hombre en edad militar o que lo parezca, y que esté en una zona señalada; cuando interpretas que su comportamiento es sospechoso, puedes bombardearlo.

Estas estúpidas reglas de combate, estas dos doctrinas son algo nuevo en las FDI. La primera vez que oímos de ellas fue en 2009 en la operación ‘Plomo Fundido’. Si te fijas de verdad, ‘Margen Protector’ el verano pasado no es algo aislado. En 2012 fue ‘Pilar Defensivo’, en 2009 tuvimos ‘Plomo Fundido’, en 2008 tuvimos ‘Invierno caliente’, en 2006 tuvimos ‘Nubes de Otoño’, en 2006 ‘Lluvia de Verano’, en 2005 tuvimos ‘Primeras lluvias’…, y estas son sólo las operaciones después de que evacuáramos las colonias de Gaza en el verano de 2005. Y si te fijas, ves que la tendencia de una operación a otra es que sea peor. Y cosas que ¡nunca nos permitiríamos hacer!, se han convertido hoy en norma. Datos interesantes. En ‘Lluvia de Verano’, que tuvo lugar después del secuestro del soldado Gilad Shalit, ¡fueron cuatro meses y medio de operación! Unos 420 palestinos fueron asesinados. 2009, ‘Plomo Fundido’, tres semanas de operación, 1400 muertos. En el momento en que implementamos estas dos doctrinas, el número de bajas palestinas se elevó a miles. En ‘Margen Protector’, 2200. Esa es la razón por la que llamamos al libro de testimonios de ¡Margen Protector’ como “Así es como luchamos en Gaza”. Porque es una opción deliberada que hemos hecho, activar estas doctrinas y dejar detrás nuestra el desastre que hemos dejado. Algo que resulta interesante en el contexto del libro de “Our harsh logic”, es que este libro fue publicado después de la operación ‘Plomo Fundido’ en Gaza, después de que publicáramos testimonios de ‘Plomo Fundido’, pero no hay testimonios de ‘Plomo Fundido’ en el libro. Hay testimonios de ‘Invierno caliente’, hay testimonios de ‘Lluvia de Verano’, hay testimonios de ‘Nubes de Otoño’, de las otras operaciones, pero no de ‘Plomo Fundido’. ¿Sabes por qué? Porque entonces, en 2010, 2011, cuando publicamos este libro, en primer lugar, no sabíamos cómo entender ‘Plomo Fundido’ a causa de estas dos nuevas doctrinas que la hacían diferente. Si publicáramos este libro hoy, pondríamos testimonios de ‘Plomo Fundido’, ‘Pilar defensivo’y ‘Margen Protector’ porque lo que hoy sabemos es que en Cisjordania haces notar tu presencia, haces patrullas violentas, y pones checkpoints, y en Gaza tienes el bloqueo. Y cada dos o tres años vas y tienes una operación y matas a algunos y destruyes algunas cosas. Así es como mantenemos una ocupación permanente. Este libro es básicamente una caja de herramientas sobre cómo uno puede llevar a cabo una ocupación permanente. Y cuando nos retan utilizamos más herramientas de forma más agresiva.

La situación de Israel y Palestina es probablemente una de las más documentadas de la historia. Existen numerosísimos libros, documentales, informes…, pero Israel no hace nada, la comunidad internacional no hace nada, la Autoridad Palestina tampoco… ¿Se ha convertido el BDS la única solución ahora mismo para cambiar las cosas?

Debo decir que como ‘Breaking the Silence’ esto no es algo que tratemos. La gente que ha testificado, el millar de personas que lo ha hecho, no lo hacen porque todos voten al mismo partido político o tengan todos la misma visión de qué debería ser Oriente Medio. Testificamos, estamos juntos porque todos creemos en el mismo problema, y el problema es la ocupación. Todos hemos crecido en la sociedad israelí. Mira, somos buenos tipos. Pero incluso así, la historia ha probado que cada vez que un ejército ocupa una población civil termina por corromperse y arrastra consigo a la sociedad civil. Todos crecimos creyendo que éramos diferentes, que podíamos ocupar con guantes de seda, que es como yo lo llamo. Podemos ser buenos, pulcros y limpios. Había incluso una frase que se utilizaba en la política israelí en los 80 que hablaba de “una ocupación ilustrada”. Así es como crecimos y todos fuimos allí, a los Territorios Ocupados, y somos la burbuja que ha estallado. Y eso es en lo que nos concentramos, en contar la verdad sobre lo que hemos hecho y en lo que es la ocupación, esperando contribuir a que la ocupación acabe.

¿Puedo preguntarte sobre el BDS como ciudadano de Israel?

Si lo que me preguntas es por mi postura personal, no estoy a favor del movimiento global de BDS. Pero esta es una conversación muy larga. Si quieres que te diga algo más no tengo problema. Para poder responderte a esto necesito compartir contigo de alguna manera mis diez mandamientos sobre Israel y Palestina. Pienso que una de las razones fundamentales por las que cometemos errores y no vamos a ninguna parte cuando sale el tema es porque confundimos dos cosas que no son lo mismo. Una es el conflicto israelí-palestino y el otro es la ocupación israelí. Ambas son cosas muy diferentes. Mira, según mi perspectiva, el conflicto israelí-palestino tiene dos bandos y no ha empezado hoy, ni ayer, ni en el 67, ni en el 48. En 1897, en el Primer Congreso Sionista de Basilea tenemos dos naciones y una patria en el mismo trozo de tierra, así que tenemos un conflicto. Y creo que ambos lados tienen un buen relato que contar, tienen una buena narrativa, y, en algún sentido, ambos están en lo cierto y ambos están equivocados. Y esa es la razón por la que entiendo que sería preferible que dos lados negociaran el final del conflicto alrededor de una mesa. ¡Tiene sentido para mí! No estamos en el 500 Antes de Cristo, estamos en 2015, deberíamos ser capaces de resolver nuestros problemas, nuestras disputas, a través de negociaciones en vez de matarnos los unos a los otros. Pero al contrario que con el conflicto, la ocupación israelí no tiene dos lados, sólo hay uno, nosotros les ocupamos a ellos. ¿Cómo demonios van a negociar los palestinos a negociar su libertad? ¿Quién demonios nos da derecho a ocupar a cuatro millones y medio de palestinos durante 48 años privándoles de derechos y dignidad para siempre? ¿¡Quién demonios!? ¿¡Por qué!? Si mañana España se despierta mañana y toma Portugal, ¿van a tener que negociar los portugueses después su libertad con vosotros? ¡No tiene sentido!

Mira, yo no soy un loco idealista, soy una persona extremadamente realista. Y entiendo que la ocupación no va a acabar mañana y se va a acabar el conflicto. Pero esta distinción que he hecho no es simplemente un juego intelectual, sino que nos ayuda a olernos dónde se sitúa la gente y qué quieren y si hay algo que puedes o no hacer con ellos. ¿Qué quiero decir? Permíteme utilizar esta distinción para analizar la posición de la comunidad internacional sobre Israel y Palestina. ¿Cuál ha sido la posición de la comunidad internacional durante años? La solución de los dos Estados basada en el 67, intercambio de tierras, etcétera. ¿Qué significa? Significa que Israel tiene derecho a ocupar a los palestinos para mantener a cuatro millones y medio de palestinos como rehenes bajo nuestras normas militares para lograr retorcerles el brazo alrededor de la mesa de negociaciones y conseguir de ellos un acuerdo para terminar el conflicto simplemente acabando con la ocupación. Ese es el paradigma internacional. ¿Cuál es el israelí? ¡Es incluso peor! Escucha a Bibi Netanyahu, ¡le encantan las negociaciones! Al contrario que Abbas, ese bastardo que siempre viene con condiciones, Bibi Netanyahu no pone condiciones. Dadle las coordenadas del lugar de reunión para las negociaciones y se arrastrará hasta allí encantadísimo. ¡Pero él ya sabe cómo van a terminar las negociaciones! Palestina será desmilitarizada, Israel controlará su espacio aéreo, controlará las fronteras en el Valle del Jordán con presencia militar…, lo que significa que, ¿cuál es su posición? Perdóname por refugiarme a mi idioma como un religioso judío ortodoxo. Su posición es: quiere obtener un certificado kosher de la comunidad internacional de que acabemos el conflicto sin acabar con la ocupación. Él sólo quiere negociar qué parte de la ocupación va a permanecer. ¿El 20% o el 50%? Debo decir otra cosa. La comunidad internacional está tristemente en la misma posición. ¿Cuál es la frase más común que escuchamos de un Ministro de Exteriores de fuera de Israel? ¡No tomemos España como ejemplo! ¡Tomemos a estos grandes anti-semitas, los pro-palestinos de Noruega, los irlandeses! ¡¡Estos locos pro-palestinos!! ¿Cuál es la frase? Solución de dos Estados, una Palestina viable y una Israel segura. ¡Jamás he escuchado a nadie que pida un Israel viable y una Palestina segura! ¡Jamás he escuchado a nadie que diga una Israel segura y una Palestina segura! ¿Qué significa? Y seamos honestos con nosotros mismos. Nunca pensamos en los palestinos como en gente que merezca exactamente lo que mismo que merecemos nosotros. Y si nosotros merecemos seguridad, ellos la merecen. Si nosotros merecemos soberanía, ellos merecen soberanía. Ni un milímetro menos ni un milímetro más. Así es como veo las cosas.

Entro en la cuestión del BDS. Si tú me vinieras y dijeras que boicotearías Israel hasta que Israel acabe la ocupación, me arrinconarías hasta un punto en el que difícilmente podría pelear contigo. El boicot es una acción no violenta y si lo haces hasta que la ocupación termine es una cosa. Según mi punto de vista, el problema con el movimiento global de BDS es que no se trata de la ocupación, se trata del conflicto. Y se trata de que boicotearemos Israel hasta que prevalezca la narrativa palestina, y es ahí donde me pierdes y tenemos un gran problema político. Y pienso, según mi punto de vista, que esa distinción es algo muy importante que tenemos que hacer.

Da miedo la forma en que Israel trata a gente como tú, y no me refiero sólo a las políticas israelíes, también a la reacción de la gente. ¿Cuál es el precio personal que has pagado?

Honestamente, no creo haber pagado un precio. Sigo siendo un judío israelí, tengo privilegios, no soy un palestino, no paga un precio, no lo veo así. Algunos de nosotros estamos pagando un precio, otros no, algunos alto, otros menos alto. Mira, hasta hace cinco años Israel era un lugar en el que podías decir lo que quisieras. En los últimos 5 años hemos visto una tendencia creciente a que el gobierno empiece a interferir en lo que se te permite decir y qué posiciones puedes defender. Y pienso que el verano pasado, durante la operación en Gaza, hubo un pico. Los manifestantes anti-guerra fueron golpeados en Tel Aviv. Cuando nosotros organizamos una lectura de testimonios, 2 horas en público delante del Teatro Nacional, sufrimos amenazas y la policía recibió una solicitud del Tribunal Supremo para asegurarse de que nos permitían desarrollar el evento, y tuvimos que contar con cien policías antidisturbios protegiéndonos de los derechistas. Pero no tengas dudas de que este tipo de comportamientos no es sólo un grupo de gente que aparece de ninguna parte, es el resultado de una campaña de incitación que vino de lo más alto, del Primer Ministro y sus ministros. Cuando se recogen en portada las declaraciones de ministros y generales sobre borrar del mapa Shuja’iyya… ¡Y Shuja’iyya no es un pequeño vecindario de dos calles, es un vecindario de cientos de miles de personas! Muhammad Abu Kheir, el crío palestino que fue quemado vivo, no es algo que surgiera de ningún lado. Es el resultado de ministros que están en prime time en televisión pidiendo revancha. Piden revancha y desde la calle te la darán. Esta es una tendencia, algo en desarrollo, que debería preocuparnos mucho.

Músico y periodista. Director del programa "Club de Jazz" (www.elclubdejazz.com) y colaborador de "Carne Cruda" (Javier Gallego, 'Crudo'), Radio Vitoria (EiTB) y las revistas 'Cuadernos de Jazz' (www.cuadernosdejazz.com) y 'El Asombrario' (www.elasombrario.com)

1 comentario

  • Elio

    / Responder

    Excelente el trabajo que encararon y excelentes los conceptos que se vierten en este artículo. Lo comparto y me preocupa muchísimo que quienes no comparten lo que aquí se dice y vos sí, te tilden o acusen de antijudío o antisemita cuando lo que ponés son testimonios de lo que pasa en realidad con la ocupación militar israelí en los Territorios palestinos. Abrazos desde la Patagonia. E.B.

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