Juego de tronos a la española | Carne Cruda
Estás aquí:  / Lo llevamos crudo / Juego de tronos a la española

Juego de tronos a la española

El próximo domingo se estrena la nueva temporada de Juego de Tronos pero los más impacientes podemos entretenernos con la canción de hiel(o) y fuego del PP y la versión política española de la serie. Winter is coming, en plena primavera a Rajoy le ha llegado el invierno, en Semana Santa ha empezado su calvario del que solo puede resucitarle, según las encuestas, Ciudadanos.

Los líderes son como el pegamento. Cuando están fuertes, el ejército se mantiene unido. Pero cuando se debilitan, el bloque se resquebraja, aparecen las fugas de agua y se les hace añicos. Y esto es lo que pasa ahora en casa Génova, que el golpe en Andalucía ha abierto una grieta por la que ha empezado a salir, al fin, las rencillas, los reproches, las guerras internas y los odios callados que el silencio obtuso del jefe había mantenido a raya. Rajoy está como Joffrey Baratheon, se le está atragantando el bocado de las andaluzas.

Dos son los síntomas del debilitamiento de su liderazgo: las desbandadas y los bandazos. Los barones huyen al galope para distanciarse de Génova, Cospedal y Arenas se pelean más que los Stark y los Lannister, las rubias del PP madrileño hacen la guerra por su cuenta y Aguirre aprovecha el fragor de la batalla para apuñalar a Rajoy que se defiende como puede presentando un lote de ofertas 2×1 sacadas del todo a 100 que prometen lo contrario de lo que ha hecho hasta ahora. Como en las anteriores elecciones, vaya. Rajoy lo único que ha cumplido en esta legislatura son años. Ha conseguido que los programas electorales sean menos fiables que el maquiavélico Meñique de Juego de Tronos. Las promesas de Rajoy son como las de su viejo amigo Bárcenas, puedes estar seguro de que a él le irá bien pero para ti el futuro se pinta de negro.

El problema del jefe de la casa Génova es que prometió una cosa para ganar las elecciones, hizo otra y ahora propone otra distinta, con lo cual sus votantes no saben qué PP es el verdadero: ¿el que subió los impuestos o el que promete bajarlos? ¿el que expulsó de la Sanidad a los sin papeles o el que ahora les hace el apaño de incluirles en la atención primaria? ¿el que impuso las tasas judiciales o el que las quita? ¿el que prometió una reforma del aborto o el que echó marcha atrás? ¿el que deja que sigan desahuciando o el que ayuda a las madres jóvenes? ¿el que está con las víctimas de ETA o el PP al que las víctimas de ETA llaman “traidor”? El PP ya no quiere ser el PP que ha sido en la legislatura. Ahora quiere ser Ciudadanos.

Están tan pendientes de las encuestas que dibujan su hundimiento y el ascenso de Rivera, que Rajoy ha dado orden de hacerle carantoñas al partido al que hasta ayer llamaban despectivamente “Naranjito”. La paradoja de la casa Ciudadanos es que le quita votos al PP pero puede acabar salvándole porque que impide que esos votantes se cambien de bando. Es como el médico que te hace la sangría para curarte. Ahora mismo C’s es la llave para darle el gobierno al PP y evitar su descalabro. Rivera es Tyrion Lannister, no parece de la familia ni la familia le reconoce, pero acaba siendo el héroe inesperado que expulsa a los asaltantes del castillo. Parece enano pero cada vez es más grande.

El invierno se acerca para Rajoy. Hace unos años se gritaba en las manifestaciones que Mariano no llegaba al verano. Entonces era un grito más fantasioso que realista pero ahora puede que no lo sea tanto, que llegue al verano, quizá, pero que no alcance el otoño. Después de las municipales y autonómicas, donde pueden perder feudos tan inexpugnables como Valencia a manos de la izquierda, es posible que muera bajo la espada de los suyos que acabarán con él para que él no acabe con ellos.

La gran duda en Juego de Tronos es si Khaleesi llegará esta temporada a Desembarco del Rey con su ejército de esclavos liberados, o sea, si Pablo Iglesias tiene posibilidades de gobernar. El jefe de la casa Podemos ha coordinado un libro sobre la serie con un título muy significativo: Ganar o morir. La realidad, de momento, le plantea un dilema más difícil. Para ganar depende de otros, de la casa PSOE sobre todo. Veremos si está dispuesto a morir un poco con ellos para aspirar al trono.

VUELVE A ESCUCHAR EL PROGRAMA COMPLETO AQUÍ

DEJA UN COMENTARIO

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados ( obligatorio )

¿Quieres recibir nuestra newsletter?
* = campo obligatorio