Historias del ‘otro’ Oeste | Carne Cruda
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Historias del ‘otro’ Oeste

Nuestro Planazo western-raruno número uno es El Topo, la segunda película dirigida por Alejandro Jodorowsky en 1970 (la primera fue Fando y Lis, basada en una obra de Arrabal, fundadores ambos del Grupo Pánico) y trata, bueno, digamos que, yo diría que el argumento es, si nos fijamos en la sub trama, lo que la obra transmite, es decir, lo que subyace en la historia… Demonios, es complicado. El Topo es una obra simbolista y se divide en dos partes, en la primera el protagonista, El Topo, interpretado por el propio Jodorowsky, atraviesa un desierto con su hijo desnudo cabalgando en su grupa y se enfrenta y elimina a los cuatro maestros. En la segunda parte convive con una comunidad de deformes en un gruta de la cual escapa cavando (cual topo) en busca de sabiduría y espiritualidad, para acabar como la portada del primer disco de Rage Against The Machine. Eso sería a grandes rasgos el argumento. Es un western sorprendente, alejado de todo los patrones habidos no sólo en el género sino en el cine en general. En realidad es una alegoría fantasmagórica cargada de surrealismo y especialmente de simbolismo. Es una historia harto compleja, acerca de un camino espiritual, tortuoso y complicado, donde el protagonista intenta imponer un equilibrio en un mundo caótico, repleto de cerdos, monstruos, lisiados, carroña, monstruos y enanos, donde lo bello y lo terrible van de la mano. Hay sexo chungo, escenas surrealistas, y mucha sangre y violencia (ríete tú de Peckinpah). Al final, si simplificamos, no deja de ser una sátira de la sociedad moderna, donde impera la avaricia, la vanidad y se rechaza todo aquello que es distinto o se juzga como inferior.
Naturalmente El Topo no fue nominada a los Oscars, de hecho se convirtió en obra de culto gracias a Yoko Ono que se la mostró a Lennon, que a su vez convenció a Allen Klein, manager mafioso de los Beatles para comprar los derechos del film. Klein le dio una pasta a Jodoroswky para que rodase la Montaña Mágica, pero se pelearon y la película estuvo secuestrada durante 30 años hasta que en 2006 se reestrenó. Como curiosidad Peter Gabriel de Genesis dice que el Topo le inspiró para componer The Lamb Lies Down on Broadway, uno de los discos más rarunos y excesivos de la historia del rock (al menos del sinfónico). Así que fans de western, atreveos con algo rompedor y sorprendente.

Planazo Pulp Western número Dos
El libro de hoy nos viene de una galaxia muy lejana, de la mente de Richard Brautigan, uno de los representantes literarios de la contracultura más lisérgica. Artista de culto durante años y recientemente rescatado gracias a Blackie Books que ha publicado La Pesca de la trucha en América, En Azúcar de Sandía y Un General Confederado de Big Sur, además de nuestro Planazo de hoy; El Monstruo De Hawkline. Subtitulado Un Western Gótico; y bien puede serlo, pero hay mucho más. La historia, simple en su concepto pero enrevesada en su planteamiento, narra el viaje de dos pistoleros a los que se contrata para acabar con un monstruo que vive en un caserón helado en medio del desierto, complicando la vida de dos gemelas. A partir de ahí Brautigan enlaza multitud de anécdotas con un estilo que te agarra del cuello y no te suelta; libre, directo, puro, casi infantil y que parece ocultar tanto como lo que cuenta. El Monstruo de Hawkline puede funcionar como un western crepuscular; los protagonistas son dos asesinos cansados, desencantados, que se dejan arrastrar a una situación inverosímil sin resistirse demasiado. También funciona en las coordenadas del Pulp más cómico, o de la novela negra, o de la erótica o de las historias de casas encantadas. Y se lee de una sentada; siempre con media sonrisa salvo cuando se te escapan cortas carcajadas y con las cejas moviéndose de arriba abajo entre la perplejidad y la rechifla.
-El golpeteo de las puertas mosquiteras y el ladrido de los pe rros, el ruido de los cazos y las sartenes para el desayuno, los gallos cacareando y la gente tosiendo, farfullando y agitándose: los preparativos para comenzar el día sonaban como un tambor en Billy.
Era un tambor plateado de primera hora de la mañana que conduciría a los diversos sucesos que jalonaron el I3 de julio de 1902.
El borracho del pueblo yacía boca abajo en medio de la calle mayor. Había perdido el conocimiento, y no le molestaba el polvo del verano. Tenía los ojos cerrados. En un lado de la boca se le dibujaba una sonrisa. Un gran perro amarillo le olisqueaba las botas, y un gran perro negro olisqueaba al perro amarillo. Dos perros felices. Los dos meneaban la cola.
Una puerta mosquitera golpeteaba, y un hombre gritó tan fuerte que los perros dejaron de olisquearse y de menear la cola:
-¿Dónde demonios está mi maldito sombrero?
-¡Lo llevas en la cabeza, idiota! -respondió una mujer.
Los perros reflexionaron un momento acerca de ello, y a continuación comenzaron a ladrarle al borracho del pueblo y lo despertaron.

Planazo musical western extremo y duro
Siempre que relacionamos western con nuestro país nos trasladamos inmediatamente a Almería, al desierto de Tabernas, Leone, spaguetti, Lee Van Cleef, pero lo cierto es que tenemos nuestro propio Arkansas que es Extremadura, tierra de extremos, que es de donde vienen Milana, grupo cacereño que recientemente publicó su primer disco “Campo y Piedras”, donde dan rienda suelta a su personalísima mezcla de rock, folk y country. El nombre del grupo además remite a los Santos Inocentes; también el diseño de portada está basado en la película, y en el disco hay fragmentos de diálogos de la misma; una película que refleja ese mundo rural e inhóspito. La música de Milana tiene una identidad muy marcada, con influencias del oeste, pero del americano; CSN&Y, Gram Parsons, el rock sureño más campestre o sin irnos mucho más lejos lo que hace Hendrik Rover. Aromas acústicos y sonidos telecaster, melodías vocales cuidadas, historias sencillas y sentidas y una producción exquisita que impulsa un sonidazo donde todas las piezas encajan a la perfección. Y algún arranque eléctrico a lo Neil Young, que se nota que hay gente de Maggot Brain por ahí rondando, como en el tema que vamos a escuchar; Tiempo de Lobos.

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